El 16 de mayo, conmemoramos una de las gestas más heroicas y menos contadas de la historia contemporánea: el levantamiento del Pueblo Gitano en el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Esta fecha no solo marca un acto de supervivencia, sino que representa un símbolo de resistencia política y orgullo para nuestra comunidad en todo el mundo.

La rebelión de las familias gitanas
El 16 de mayo de 1944, los prisioneros del sector BIIe (el Zigeunerlager) fueron alertados de que las SS planeaban liquidar el campo esa misma noche. A diferencia de lo que la historia oficial ha intentado transmitir durante décadas, el Pueblo Gitano no se dejó conducir al matadero en silencio.
Hombres, mujeres, niños y ancianos se organizaron rápidamente. Armados con piedras, herramientas de trabajo y piezas de metal, se atrincheraron en sus barracones. Cuando los soldados nazis entraron para iniciar la ejecución, se encontraron con una resistencia feroz e inesperada que les obligó a retirarse. Aquella noche, la valentía gitana logró detener la maquinaria de muerte, retrasando el exterminio varios meses.
Samudaripen: El genocidio silenciado
Es fundamental utilizar el término Samudaripen (que en lengua romaní significa «asesinato total» o «todos muertos») para referirnos al genocidio perpetrado contra el Pueblo Gitano. Durante mucho tiempo, este horror fue ignorado en los libros de texto y en los juicios de la posguerra.
Reivindicar el 16 de mayo es una forma de combatir el olvido institucional y de hacer justicia a las cientos de miles de víctimas del Samudaripen. Como señalan expertos e instituciones europeas, este reconocimiento es un paso necesario para sanar la memoria histórica de Europa.

En pleno 2026, el espíritu de aquel 16 de mayo sigue más vivo que nunca. La resistencia romaní actual se manifiesta en:
- La lucha contra el antigitanismo: Denunciando la discriminación estructural que aún persiste en nuestras sociedades.
- Cultura Gitana para compartir: Poniendo en valor nuestra historia y nuestras aportaciones a la sociedad global.
- La voz de activistas y la juventud: Una nueva generación de activistas del Pueblo Gitano que abraza la identidad con orgullo y sin prejuicios.
- Proceso de Verdad y Reconciliación: reconocimiento y la reparación, instando a la creación de un proceso de justicia verdad y reconciliación con el pueblo gitano.
Recordamos el pasado para transformar el presente. El sacrificio de quienes resistieron en Auschwitz nos inspira a seguir trabajando por una sociedad donde la dignidad humana sea innegociable.
¡Opre Rroma! (¡Arriba los gitanos!)