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Pamplona/Iruña, 2 septiembre de 2026. — Tras la clausura de una nueva edición del Festival Flamenco On Fire, la Federación de Asociaciones Gitanas de Navarra (Gaz Kalo) presenta su balance institucional. Más allá de los datos de asistencia o el volumen de espectadores, la federación reafirma que la verdadera esencia del festival reside en su capacidad para generar cohesión social, diálogo intercultural, participación comunitaria y la dignificación de la cultura gitana en la Comunidad Foral.

El festival volvió a demostrar que el flamenco es memoria viva, patrimonio y un vehículo fundamental para el progreso e inclusión social, donde el Pueblo Gitano tiene y debe mantener un papel determinante.

El primer encuentro de juventud Ternipen Six Seven y el «Día de las Mujeres Diversas y Flamencas» se consolidan como espacios estratégicos de participación y liderazgo donde las mujeres gitanas del ámbito rural compartieron espacio de encuentro con autoridades institucionales.

Ámbito territorial: Viana, Estella/Lizarra y el gran arranque en Pamplona/Iruña

Esta edición ha dejado una huella imborrable a lo largo de la geografía navarra. Viana volvió a brillar como un marco idóneo para el arranque del festival, mientras que Estella/Lizarra consolidó su retorno con una extraordinaria acogida por parte del público estellica.

El 26 de agosto, jornada de apertura en Pamplona/Iruña, concentró la mayor carga de actividades y dejó momentos de gran calado emotivo. Durante la jornada en el Teatro Gayarre, la introducción previa al fado de Ana Moura —acompañada por las guitarras del gran Rafael Riqueni y Gaspar Varela— corrió a cargo de Tim Ries, saxofonista de The Rolling Stones, quien rindió tributo interpretando las notas del Gelem Gelem (Himno Internacional Gitano); un detalle de incalculable valor simbólico para la memoria del festival y de Gaz Kalo.

Orgullo, memoria y transmisión intergeneracional

El diálogo entre generaciones, la visibilidad y el empoderamiento dejaron momentos de intensa emoción durante esta edición:

  • Orgullo en la plaza: El 28 de agosto, desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona, el maestro José Mercé exclamó un sentido «¡Viva mi pueblo gitano!» al percatarse de cómo un grupo de jóvenes levantaba con orgullo la bandera gitana desde la plaza.
  • Encuentros con referentes: La juventud participante en el programa «Ternipen Six Seven» compartió un encuentro inspirador en el restaurante La Antigua Farmacia con la comunicadora y productora Tere Peña, galardonada en esta edición por su incansable labor en favor del flamenco y la visibilización de la cultura gitana.
  • Memoria y homenaje: Toda la edición estuvo impregnada por el recuerdo entrañable a Pepe Habichuela, embajador indispensable de este festival, a quien se echó de menos paseando junto a su inseparable Amparo por las calles de la vieja Iruña. Asimismo, la federación guardó un recuerdo muy especial para el gran productor e investigador Ricardo Pachón.

«El Bus de las Mujeres»: Liderazgo y diálogo institucional

El sábado 29 de agosto, Pamplona/Iruña se transformó en el epicentro del arte y la diversidad con la celebración del «Día de las Mujeres Diversas y Flamencas», cita que representa el auténtico valor añadido de la programación comunitaria.

La jornada se consolidó como un espacio estratégico de diálogo y liderazgo político, propiciando un encuentro directo entre representantes de asociaciones de mujeres gitanas del ámbito rural y máximas autoridades institucionales. La cita contó con la presencia de la Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; la Consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Mari Carmen Maeztu; la Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Pamplona, Maider Beloki; la Concejala de Educación e Igualdad de Estella-Lizarra, Azucena Polo; la Concejala de Cultura de Carcastillo, Belén Cortés; las concejalas pamplonesas María Caballero (también senadora) y Marina Curiel, así como el parlamentario foral Javier Arza.

En el marco de esta iniciativa, «El Bus de las Mujeres» trasladó a 60 participantes —en su mayoría mujeres gitanas procedentes de localidades como Estella y Carcastillo— para compartir una jornada festiva y reivindicativa coordinada junto a las entidades Ker Kalí y Romanipen. Las asistentes disfrutaron de las actuaciones en los balcones flamencos de la Plaza del Ayuntamiento y la Plaza del Castillo, en un ambiente cuya emoción fue captada por la mirada del fotógrafo Malko Vich.

El voluntariado, pilar fundamental

Este balance se completa con el reconocimiento a la labor indispensable del equipo de voluntariado coordinado por Gaz Kalo, que garantiza año tras año un entorno cercano e inclusivo. A esto se suma el compromiso social reflejado en la gestión de las entradas solidarias, articuladas en alianza con la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social.

Desde Gaz Kalo se reafirma el compromiso de trabajar para que Flamenco On Fire siga siendo un espacio de encuentro y participación donde el arte flamenco y la transformación social caminen siempre de la mano.